Cosas que a los tcps nos ponen de los nervios.

Cosas que a los tcps nos ponen de los nervios.

David Lytle from San Francisco, CA, USA

Trabajar de cara al público es difícil y más si tienes que estar en un espacio cerrado a 38.000 pies de altura. Todos los que trabajamos de cara al público sabemos y somos conscientes de la paciencia casi infinita que hay que tener.

Hay ciertas cosas en especial que a los tcps nos ponen de los nervios y son:

• Que los pasajeros se piensen que el avión es su casa y pueden hacer lo que se les antoja en el momento que quieran.

• Que se tiren envoltorios o cosas al suelo; Si en tu casa no lo haces no tienes porque hacerlo en el avión. Puedes esperar a que pasemos con la basura y dárnoslo.

• Los pasajeros que se descalzan y con esto incluyo a los que van al baño descalzos. Sobre todo, si no tienes una higiene adecuada por favor no lo hagas. El avión es un entorno cerrado y si te huelen los pies es muy irrespetuoso para el resto de pasajeros.

• Que los pasajeros se quejen de nosotros por culpa de un retraso, slot o cosas que se salen fuera de nuestro control. Ej. No puedo parar el avión si te has dejado tu billetera en el taxi de camino al aeropuerto o no tengo la culpa de que haya un fallo técnico y el avión vaya con retraso.

• Omitir la señal de los cinturones y querer ir al baño cuando estamos haciendo la demostración de seguridad/cuando hay tubulencias/cuando falta poco para despegar/aterrizar. Esto lo digo por los adultos, claro está que si es un vuelo corto y te entra la necesidad de ir vale pero en un vuelo largo has tenido todo ese tiempo para ir al baño. Sino, puedes aguantar 15 minutos más.

• No prestar atención a la demostración de seguridad y ponerte los auriculares. No solo es por tu seguridad (que debería ser lo que más tiene que importarte) sino por la seguridad de todos.

• Que intenten regatear con el precio de la comida a bordo. No lo pongo yo, se que es caro en comparación a los bares/supermercados de fuera del aeropuerto, pero no, no puedo bajar el precio del café.

• Que nos den basura cuando estamos pasando con el carrito de las comidas. No creo que al pasajero que le estoy sirviendo un sándwich le siente muy bien que me des un envoltorio de plátano a la vez. Y con esto enlazo directamente a aquellos pasajeros que nos dan los pañales sucios de sus hijos en la mano. No, por favor.

• Excesiva pesadez con el botón de llamada. No es un juguete por lo tanto no sirve para que tu niño esté callado o entretenido.

• Poner los pies en el asiento delantero o en la pared del avión. Si necesitas estirar las piernas levántate y da un paseo.

• Venir a bordo creyendo que somos criados y por eso tenemos que llevar, subir y bajar tu maleta mientras tú te sientas y lees el periódico. Si has sido capaz de traer la maleta desde casa y por ende entrar al avión con ella estás igual de capacitado para ponerla en el compartimento superior solito.

• Que seas poco amable. Me explico, que seas grosero, mal educado y soberbio. Nos conformamos con por favor y gracias.

• Que pienses que los compartimentos superiores son el armario de tu casa y pongas tus chaquetas, bolsas, bufandas, gorro, etc como si no hubiese más pasajeros.

• Quejarse porque no podemos hacer un macciato con leche de coco y canela. Lo siento, es un avión no una cafetería o un supermercado. O si no tenemos sushi en el menú. No tenemos un chef escondido en el galley, lo que ves en el menú es lo que hay.

• Los padres que además creen que somos niñeras del aire. Si no puedes controlar y educar a tu hijo para que se siente y se ponga el cinturón para despegue y aterrizaje quizás debas viajar en coche o en barco. Ej. “Dile a mi hijo que se siente y se ponga el cinturón que a mi no me hace caso”. No perdona, ese no es mi trabajo.

• Tirar de la falda, tocar el hombro y hablar muy cerca cuando quieres pedir algo.

• Usar de escusa los nervios para venir borracho al avión.

• Los flirteos. A nadie le gusta que en su lugar de trabajo se pongan a tontear pesadamente contigo pidiendo tu número de teléfono.

• Las piernas colgantes por el pasillo. Entendemos que quieras estar cómodo y más si tu asiento no tiene demasiado espacio, pero tenemos que trabajar y pasar con el carrito de las comidas. Si necesitas estirarte de nuevo, puedes levantarte y dar un paseo.



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